Es un examen indoloro.
El paciente puede experimentar visión borrosa leve o sensación de incomodidad visual transitoria, sin dolor.
Los efectos son temporales.
La visión y la sensación ocular retornan a la normalidad pocos minutos después de finalizada la prueba.
Es un procedimiento seguro cuando está correctamente indicado y supervisado.
En casos poco frecuentes pueden presentarse:
Ante cualquier síntoma relevante, el examen se interrumpe de inmediato y se realiza evaluación clínica.
Sí. La prueba de provocación en pronoscuridad se complementa habitualmente con:
Esta integración permite una evaluación completa del riesgo glaucomatoso, optimizando el diagnóstico y la conducta clínica.